miércoles, 31 de octubre de 2007

A PROPOSITO DEL "PERRO DEL HORTELANO"

He leído en estos días un artículo de nuestro presidente Alan García (“El síndrome del perro del hortelano”, El Comercio, 28 de Octubre de 2007) en el cual explícitamente señala sus intenciones de mercader. Pero no quiere ser un mercader al menudeo sino a lo grande.

Quiere, por ejemplo, vender (dar en propiedad) los 63 millones de hectáreas de selvas vírgenes de la Amazonía, pero no en lotes pequeños para cualesquier ciudadano común y corriente que lo necesite. ¡No! Quiere vender grandes lotizaciones de 5000, 10000, 20000 hectáreas para la explotación maderera “…pues en menos terreno no hay inversión formal de largo plazo y de alta tecnología…” Para empezar –dice- habría que vender los 8 millones de hectáreas de tierras deforestadas “…que han sido convertidos en desiertos y destruidos en los últimos años por las concesiones rapiña, la coca y la tala salvaje”.

Además de los grandes bosques selváticos también quiere vender las tierras de las comunidades campesinas e indígenas, pues éstas son solo “una creación del virrey Toledo que las arrinconó en las tierras no productivas”. Así, pues, si estas tierras están ociosas, o si, en efecto, son improductivas para ellos “…sí serían productivas con un alto nivel de inversión o de conocimientos que traiga un nuevo comprador (…) Esa misma tierra vendida en grandes lotes traería tecnología de la que se beneficiaría también el comunero…”

Asimismo, también quiere vender los recursos mineros que aun quedan y se lamenta que solo una décima parte esté en manos de los inversionistas de la gran minería capitalista “…porque aquí todavía discutimos si la técnica minera destruye el medio ambiente, lo que es un tema del siglo pasado, claro que antes lo destruía y los problemas ambientales de hoy son básicamente por las minas de ayer, pero en la actualidad las minas conviven con las ciudades sin que existan problemas y en todo caso eso depende de lo estricto que sea el Estado en la exigencia tecnológica a las empresas mineras y en negociar mayor participación económica y laboral para los departamentos donde estén las minas”. Le duele constatar que existan realidades socio-espaciales dispares como la que existe en Ilo que tiene un “…desarrollo urbano, que es el más avanzado del Perú” en contraste con la ciudad de Ayabaca “…que tiene más recursos mineros que la mina de Cuajone en el sur, pero que vive la mayor pobreza”. De igual manera, se lamenta que los recursos petróliferos no se hayan entregado totalmente a la explotación voraz de las transnacionales y siga “…bajo tierra mientras se paga en el mundo US $90 por cada barril (de petróleo)”.

No contento con que se deba vender los suelos y subsuelos, también deplora de que aun no se hayan vendido los recursos hídricos de nuestra patria. Señala que Japón come cinco veces más pescado que nosotros gracias a que tiene desarrollado su maricultura y que acá, por desidia de los pescadores artesanales de las caletas, no hayamos vendido en lotes el Mar de Grau para la crianza artificial de peces y mariscos. Dice, asimismo, que aprovechamos casi nada los 800,000 millones de metros cúbicos de los ríos que bien podría destinarse a generar energía eléctrica. “Grandes centrales eléctricas hechas sobre el Marañón y en las caídas del bajo Urubamba, nos permitirán vender energía a Ecuador, Colombia, Chile, Brasil. Pero eso tienen que hacerlo grandes capitales privados o internacionales que necesitan una seguridad de muy largo plazo para invertir miles de millones y para poder recuperar sus inversiones”

¿Quedaría algo mas por vender? Bueno, no sé... quizá ¿los aires peruanos? Pero lo que si sé, con certeza, es que tenemos un mandatario que se ha vendido a los intereses de los grupos de poder económico interno y a las transnacionales. Solo así podría entender como los países desarrollados del Primer Mundo protegen sus industrias estratégicas mientras que acá queremos hacer todo lo contrario. Ni siquiera Chile que es tomado por las élites de poder como el modelo de despegue económico en la región vendería sus recursos cupríferos a las transnacionales. Pero, en fin, todo se puede esperar de este régimen aprista -y en particular del doctor Alan García- que ayer fue el promotor de un Estado reformado y ahora se define como el más sagaz defensor de un Estado ultra conservador y neoliberal al servicio de intereses ajenos.

sábado, 27 de octubre de 2007

La patada de la ignominia racista


Aun no me repongo de la indignación que sentí cuando vi por primera vez las imágenes de la agresión brutal: Un "gorilón" insultando y pateando cobardemente a una indefensa adolescente. La causa: el odio racial.

No puedo entender, cabalmente, como una sociedad civilizada del Primer Mundo puede engendrar individuos como este fulano (cuyo nombre anda en boca de tutti li mundi y no, precisamente, como una celebridad, sino como un canalla que merece nuestro más encendido desprecio). Es cierto que ella (la sociedad) se proteje para que estas prácticas segregacionistas y xenofóbicas no sean el pan de cada día, sin embargo, aun queda muchísimo por hacer.

El racismo existe. Y su lucha por erradicarlo completamente todavía es muy débil. Mas ahora que, gracias a la globalización, se exaltan los logros y valores de una cultura supuestamente superior en desmedro de las otras. Me estoy refiriendo, precisamente, a nuestra Cultura Judeo-Cristiana Occidental.

En efecto, la visión etnocentrista que tenemos de la superioridad de esta cultura liberal se ve refrendado, inclusive, por los más grandes intelectuales supuestamente defensores de los grandes valores de esta civilización: la libertad, la igualdad, la democracia y la justicia social. No de otra manera se puede entender como el celebrado escritor Mario Vargas Llosa diga que “El multiculturalismo parte de un supuesto falso, que hay que rechazar sin equívocos: que todas las culturas, por el simple hecho de existir, son equivalentes y respetables. No es verdad. Hay algunas culturas más evolucionadas y modernas que otras...”

Lo que en esencia este intelectual quiere transmitir es la idea de que la sociedad liberal no debe transigir frente a las otras culturas ya que pondría en riesgo el futuro de la “Cultura de la Libertad” (vease “El velo no es velo”) Surge entonces, inevitablemente, la pregunta: ¿Dónde está la libertad de quien quiere seguir conservando sus costumbres y tradiciones de acuerdo a sus patrones normativos y culturales? ¿Dónde queda la igualdad de derechos cuando se le restringe a un individuo la manifestación libre de sus prácticas identitarias? (Las tentativas de respuestas la dejaremos para un artículo posterior).

Volviendo a lo de "la patada racista" -si es que se le puede llamar así a este acto delictivo- creemos que, pese a todo lo que se ha avanzado en materia legislativa y al rechazo que causa en las instituciones internacionales, la discriminación racial sigue latente. Y la sufren en carne propia los cientos de millones de migrantes que estan desparramados por todo el mundo. Y es, justamente, el país mas “democrático” del planeta, los EEUU, quien somete a una brutal segregación racial (y en todo órden de cosas) a todos los seres humanos que no se ajustan a los patrones clásicos de la "raza blanca".

Sabemos que no es facil luchar contra la ideología de la discriminación racial. Ella se encuentra interiorizada en alguna parte de la institucionalidad civil como un remanente cultural arcaico. Y que se difunde a través de ciertos canales socializantes como la familia, el barrrio, la escuela, los centros laborales, etc. Pero, la constatación de este hecho no debe desalentarnos y, por el contrario, debe renovarnos las energías para seguir denunciando y proponiendo alternativas de solución para que estos hechos segregacionistas sean erradicadas completamente.


El caso de "la patada racista" no solo configura un cuadro de xenofobia racial sino que tiene, además, una connotacion delictiva de agresión física y moral y, por lo tanto, debe encaminarse en el plano judicial. Será tarea de la fiscalía española y del juez que ve el caso, castigar este demencial acto.

martes, 23 de octubre de 2007

SUMARIO AL FUJIMORISMO GENOCIDA


Alberto Kenya Fujimori Fujimori nace en Lima el 28 de Julio de 1938 en el seno de una familia de inmigrantes japoneses. En 1961 obtiene el título de ingeniero agrónomo en la Universidad Nacional Agraria de La Molina, del cual, tiempo después, sería uno de sus docentes y luego rector. En 1988 funda la agrupación política Cambio 90 y se presenta a las elecciones generales de 1990, compitiendo con el novelista Mario Vargas Llosa, a quien derrota en segunda vuelta.

Estando en el poder se rodeó de criminales y corruptos como el tristemente célebre Vladimiro Montesinos (hoy preso en la Base Naval del Callao) quien, a partir de entonces, sería su más fiel servidor, su asesor y su más íntimo compañero de fechorías a quien le encomienda dirigir el Servicios de Inteligencia Nacional (SIN) para accionar el espionaje político del régimen, sistematizar la represión y amasar las inmensas fortunas de los principales líderes del gobierno fujimorista.

El 05 de Abril de 1992, a sugerencia del nefasto Montesinos, disuelve el Congreso Nacional, detiene a los principales líderes de la oposición y se embarca en un proyecto dictatorial so pretexto de combatir la subversión de Sendero Luminoso y el MRTA.

En su estrategia “antisubversiva” implantó una política de aniquilamiento del enemigo “terrorista” en todos los frentes: en el combate directo con las guerrillas en las “zonas de emergencia”, así como también, en las instancias políticas, académicas, gremiales, barriales, etc. violando flagrantemente los Tratados Internacionales y los DDHH.

Pisoteó la Constitución Política estableciendo en el Poder Judicial tribunales ilegales con “jueces sin rostro” que avalaron los encarcelamientos masivos, las torturas, los asesinatos selectivos, las ejecuciones sumarias y las desapariciones forzadas de supuestos “terroristas”. Los enjuiciados en estos sumarísimos procesos no tuvieron las garantías necesarias de un juicio justo, ni la defensa adecuada, como establecen las normas legales y constitucionales.

Creó y desplegó por todo el territorio nacional a los tenebrosos escuadrones de la muerte (“Grupo Colina”) cuyos efectivos gozaron de total impunidad para detener, secuestrar, torturar y matar a cualquier persona sospechosa de tener vínculos con la subversión. Y luego los felicitó y los premió ascendiéndolos en sus rangos militares por los “grandes aportes efectuados en la ‘seguridad’ del país”. Y cuando fueron descubiertos y sancionados por la justicia, los amnistió porque, a su juicio, habían actuado como verdaderos patriotas en defensa de la patria.

Sojuzgó al Poder Legislativo intimidando y comprando adhesiones, como sucedió con los famosos “congresistas tránsfugas”, los mismos que consagraron una legislación contraria a los derechos de los ciudadanos y proclive a los intereses de las transnacionales imperialistas que literalmente se apropiaron de todas nuestras riquezas nacionales.

Se regodeó en el fango de una prensa servil y obsecuente que alababa sus prácticas mercenarias y represivas, magnificaba sus logros, silenciaba sus crímenes y, por el contrario, denigraba a todas sus víctimas y opositores.

Ahora -siete años después de haber abandonado su cargo y salir subrepticiamente del país, como un vulgar delincuente- el ex dictador enfrenta a la justicia peruana. Los crímenes que se le imputan son harto execrables. Quizá los más relevantes sean los casos siniestros perpetrado por el “Grupo Colina”: Barrios Altos y La Cantuta.

La matanza de Barrios Altos, efectuada la noche del 03 de Noviembre de 1991 acabó con la vida de 15 personas que se encontraban participando de una fiesta y entre los cuales se encontraba un niño de escasos ocho años. Fue una masacre practicada con saña, alevosía y premeditación en la que los criminales, cubiertos los rostros con "pasamontañas", descargaron todas las balas de sus armas automáticas sobre los cuerpos tendidos en el suelo de estos indefensos pobladores. El testimonio recogido por la CVR a los sobrevivientes de esta masacre es de lo más espeluznante e invito a leerla aquí.

El secuestro y la ejecución de los nueve estudiantes y un catedrático de la Universidad La Cantuta realizado entre la noche del 17 y la madrugada del 18 de Julio de 1992, en la residencia estudiantil de esta misma universidad, fue perpetrado por el mismo “escuadrón de la muerte” (Grupo colina) quienes ejecutaron sin mayor preambulo a estos universitarios y al docente y luego enterraron los cuerpos con cal, en un descampado, en el vano intento de desaparecer todo rastro de estas víctimas.

Estos crímenes de lesa humanidad por los que será juzgado (amen de otros por corrupción, usurpación de funciones, malversación de fondos, peculado, asociación ilícita para delinquir) merecen tener una sanción en la que el Estado descargue todo el peso de la ley y sirva de ejemplo para todos los aspirantes a dictador que se sientan atraídos por la violencia y fracturen los sistemas democráticos para imponer su tiranía. Aquí es oportuno señalar lo que mencionaba el articulista José María Mena del diario El País (“El ultimo viaje”) con respecto a la inmundicia de este gobierno fujimontesinista: “…aquí cabe apreciar, objetivamente, la criminalidad de los dictadores, de las dictaduras, de sus instituciones y de sus sectores de apoyo, constituidos en grupo u organización delictiva, con sus jefes, sus bases violentas y sus cómplices y encubridores, aparentemente apacibles y silenciosos” Y remataba este escrito con una aserción muy oportuna y digna de tenerse siempre presente: “¡Todos los fujimori tienen sus montesinos!”.

lunes, 22 de octubre de 2007

Chile amnistía a 15 mil peruanos ilegales

Esta es una gran noticia para los más de quince mil peruanos que viven ilegalmente en el vecino país de Chile. Y, por supuesto, para los 20 mil extranjeros que permanecen en esa condición.

En efecto, el Subsecretario del Interior, Felipe Harboe, firmó el día de hoy la Resolución EX Nº 36339 (Ver aquí) por la cual, el gobierno chileno, permitirá a más de 20 mil extanjeros (provenientes, fundamentalmente, de países latinoamericanos) regularizar su situación migratoria. Esta cifra -según señalan los funcionarios del Departamento de Extranjería y Migración- representa el ocho por ciento del número total de residentes extranjeros que alcanza los 260 mil, aproximadamente.

La regularización de la situación migratoria de miles de compatriotas que permanecen en condición de ilegalidad en Chile, era un tema que ya venía tratándose, desde hace algun tiempo atrás, entre funcionarios de la embajada peruana y las autoridades chilenas. Sin embargo, adquirió mayor relevancia cuando intervino la Cancillería. Por ello, el canciller Alejandro Foxley, hoy se felicita y señala que "…esto es una medida necesaria desde el punto de vista de normalización de situaciones irregulares, pero también es un gesto de amistad hacia países vecinos con los cuales queremos construir un futuro en común".

El objetivo de regularizar a los miles de extranjeros ilegales es la de permitirles la obtención de las visas de residencia y acceder a un empleo formal con los mismos derechos que cualquier trabajador chileno. Como se sabe, la irregularidad de estos inmigrantes acarrea muchos problemas en el campo ocupacional, pues, facilita el incumplimiento de normas laborales en perjuicio de los trabajadores migrantes y les impide el acceso a los sistemas de seguridad social y de salud, razón por la que muchas veces son contratados con remuneraciones inferiores al salario mínimo, o a las que fija el mercado. Esta situación permite, además, que muchos chilenos y extranjeros residentes (legales), queden en desventaja para competir por los puestos de trabajo que fija el sistema. Con esta norma se evitará que malos empleadores sigan aprovechándose de esta coyuntura y, por otro lado, beneficiará a los miles de inmigrantes que hoy veran el inicio del fin de sus penurias de irregularidad e inestabilidad en el sistema laboral.

El proceso de regularización tendrá un período de vigencia de tres meses y se iniciará el próximo 5 de noviembre del año en curso hasta el 5 de febrero del año 2008.

lunes, 15 de octubre de 2007

Acerca de los "Analfabestias" de la Aduana de Tacna

Pocas veces uso expresiones despectivas pero es tal mi enojo que no puedo dejar de decirlas por el bochornoso incidente que me ha ocurrido hace algunas horas atrás en el Puesto de Control Aduanero de Tomasiri (Tacna).

Había viajado hace algunos días al vecino país del sur ha atender algunos asuntos pendientes acerca de la liquidación de un cyber que regentaba en la ciudad de Santiago y habiéndome quedado algunos componentes de mis viejas computadoras que no pude vender, me aboqué al empacado de éstos con la intención de traerlos a mi país para, de alguna manera, aprovecharlos en mi nuevo proyecto de Cabinas de Internet. Nada me hacía presagiar que al traspasar el Control de Tomasiri me iba a ver envuelto en un bochornoso incidente como supuesto "micro contrabandista", mas que nada por la ignorancia y estupidez de los funcionarios aduaneros de Tacna que creyeron ver en unos cuantos “ratoncitos” ya vetustos (son de los que usan la bolita para desplazar el puntero), artículos de contrabando que -segun ellos- negligentemente no había declarado para evitar el pago de los respectivos impuestos. De nada valieron mis argumentos de que los “ratones” que traía eran rezagos de viejas computadoras liquidadas y que no tenían ningún valor comercial (salvo el que querer usarlos como reliquias, es decir, como adornos en mi nuevo local) y que por ello no había creído necesario declararlos, amen de que me habían cabido en una pequeña mochila que cuando pasó por la faja mecánica de rayos equis en el primer control de la aduana en la frontera con Chile (Santa Rosa) ni siquiera se molestaron en preguntarme que era lo que llevaba. Todo lo contrario: llenaron mi cabeza con una serie de alegatos que se me delataban incoherentes y nada sustentatorias del porqué me querían quitar estos anacrónicos dispositivos y en las que solo podía distinguir algunas palabras y frases sueltas como “contrabando”, “prohibido pasar objetos usados”, “incautación”, “evasión de impuestos”, “delito tributario” “Ley 28008” y un largo etcétera.

Viendo que no podía razonar con estos “funcionarios” porque era tanta la animosidad para conmigo y la presión del “cuerpo común” que habían hecho “todos a uno” no me quedó mas remedio que aceptar la confiscación de estos “valiosísimos” objetos supuestamente contrabandeados y firmar el acta de incautación de OCHO MOUSES USADOS (Acta de Inmovilización – Incautación – Comiso Nº 172–2007–020) que en el punto 5 del formulario IPCF-FR.01 (Fundamento de Hecho) dice: “Mercancía que se incauta por carecer de la Documentación Aduanera” y el el punto 6 (Fundamento de Derecho) solo hace mención a la Ley Nº 28008. Mas encima, el funcionario que firma no puso su nombre y solo hizo un garabato y escribio un número (2995) que imagino será un código de identificación dentro de las instancias aduaneras.

He estado todo el viaje hacia Lima pensando y repensando en este hecho insólito que solo puede suceder en este "país de las maravillas". Un hecho digno de Ripley. Créanme que a veces siento vergüenza ajena de decirme peruano cuando estoy en el extranjero. Estas cosas solo pueden suceder en este mi país subdesarrollado tanto física como mentalmente. O mejor, espiritualmente. Díganme ustedes: ¿En algún otro país del mundo a algún funcionario del Estado se le ocurriría incautar unos cuantos mouses usados de las marcas mas corrientes del mercado mundial como "pctronix", "lucky star", y "digital care"? ¿Qué hacen los grandes jefes de esta institución pública que no “desasnan” a sus funcionarios "analfabestias"? ¿Por qué no les dan algunas lecciones elementales de cómo tratar con cortesía al turista o al viajero que viene del extranjero? ¿Quién supervisa el accionar de estos seudo trabajadores que como pirañas quitan las pertenencias de los viajeros como si fueran unos vulgares ladrones con uniforme que ni siquiera emiten documentos de incautación?

Me quedan muchas dudas acerca de si este comportamiento es aislado o es institucionalizado. Si fuera lo segundo francamente estaríamos en un caso grave de una institución podrida en sus entrañas mismas, porque si en mi caso fue con unos simples "ratones" cuyo valor en el mercado limeño no supera el dólar y medio cuando están nuevos, como serán los casos de aquellos que por desgracia se ven envueltos en incautaciones de mucho, muchísimo más valor cuando se sabe que nunca mas verán recuperados sus bienes. Y, a todo esto, pregunto: ¿Quién nos defiende de la voracidad de estos sujetos uniformados que se dan el lujo de tener colecciones de vinos chilenos de todas las marcas como así lo escuché decir, en algún momento, a uno de estos malos funcionarios? ¿Sabe alguien que se debe hacer en situaciones similares?. Agradecería muchísimo sus valiosas opiniones porque sinceramente estoy desconcertado y apesadumbrado, no por el destino de los "ratoncitos", sino por la actitud y comportamiento de estos individuos que fungen como trabajadores al servicio del Estado. ¡Dios mío, en que Estado estamos! ¡Y en que estado!

viernes, 21 de septiembre de 2007

¡GRACIAS CHILE!

Cuando esta mañana leyendo los diarios on line me doy con la noticia de que la justicia chilena había concedido la extradición del ex presidente Alberto Fujimori, a los tribunales de justicia del Perú, no pude menos que exclamar a voz en cuello: ¡Gracias Chile!

Sabía, en lo más recóndito de mi ser, que la Corte Suprema chilena no podía "fallar" esta vez; sin embargo, el fantasma del "Caso Pinochet" venía a espantar mi buen augurio. Y, además, estaba latente el precedente dejado por el juez Orlando Alvárez que había rechazado en primera instancia, la extradición de este "señor", por considerarla que no habían las pruebas suficientes para tal efecto. Pero, algo me decía muy dentro de mí, que ese dicho tan popular que dice que "la justicia tarda, pero llega" es muy cierto y tenía que llegar, no importa tarde. Preferible tarde, antes que nunca. Y así fue.

Los casi diez años que llevo viviendo en la República de Chile me han hecho sentir por este país un gran respeto y una admiración por su clase política. Y, obviamente, por todas sus instituciones públicas y, en particular, por su Poder Judicial. Ese mismo Poder, que cuando se le pregunta a unos de sus funcionarios, concretamente al Dr. Alberto Chaigneau (Presidente de la Segunda Sala Penal de la Corte Suprema de Chile), si tuvieron alguna presión (de algún poder del Estado), para dictar sentencia, responde airado: "¡Qué presiones, hombre por Dios!. Eso es no conocer el Poder Judicial (...) Es cuestión de conocernos a nosotros para darse cuenta de que no nos van a presionar"; aseveró en tono conciso y determinante. ¡Ese es el Poder Judicial de Chile!.

Este 21 de Setiembre del 2007 tiene que ser una fecha histórica. El primer país latinoaméricano y, quizá del mundo entero, que extradita a un ex primer mandatario por delitos de corrupción y lesa humanidad. Esta resolución tiene que servir de ejemplo a toda la comunidad internacional para que los delitos contra los derechos humanos no queden impunes y puedan ser sancionados de acuerdo a lo estabecido en las jurisprudencias nacionales e internacionales. Y tengan la seguridad de que el Perú, le dará el debido proceso a este ex funcionario -cosa que él nunca hizo- cuando fue el "mandamás" en el país. Y, ojalá, que la sentencia que dictamine la justicia peruana, pueda inhibir a futuros dictadores o autocrátas para que no sigan avasallando los DDHH y las libertades civiles. ¡Dios quiera que así sea!.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Rosa María Palacios o la "Guerra de las Ideas"

La periodista Rosa María Palacios ha señalado -en el diario Perú 21 del Sábado 15- la existencia de una “Guerra de Ideas”. Y ha dicho que esta guerra la estan ganando las ONGs que cuentan con financiamiento extranjero y que, además, se están entrelazando con la Iglesia Católica, organizaciones de base, autoridades locales y la población misma, para imponer su discurso anti-minero. El perdedor de esta “guerra” –según ella- es el empresariado minero que aun no ha tomado conciencia de que es parte de esta guerra.

Es cierto que existe (y siempre ha existido) la “lucha de ideas” como parte de una “lucha de clases”. El Estado peruano, que no está ajeno a la existencia de estas clases sociales, ha tomado posición por una de ellas: la clase capitalista. Y así, desde su constitución como aparato jurídico-político, siempre ha sido la expresión de los intereses de la clase (o clases) de poder. ¿Quienes son los que conforman esta clase? Pregunta fácil: los dueños de las tierras, las minas, los mares, las industrias, los bancos, financieras, seguros, comunicaciones, grandes comercios, puertos, etc. etc.

Entendiendo la naturaleza del Estado es que se puede entender el accionar del gobierno central. De esta manera, no llama la atención que el actual gobierno aprista esté del lado de la transnacional Zijin (que hoy pretende explotar los recursos cupríferos de los andes norteños a través de la Minera Majaz) como muy bien ha quedado demostrado estos días con las multiples expresiones y gestos, tanto del Presidente, como de los demás funcionarios del gobierno central y regional, así como también de todo su soporte mediático, que en ningún momento ha escatimado (ni escatimará) recursos, para defender a la gran minería industrial.

El modelo de desarrollo que se sigue implementando es el mismo que dejó instalado el ex Presidente Toledo, quien a su vez, solo continuó el camino trazado por Fujimori. Y este modelo no viene a ser otro que el modelo neoliberal que busca la flexibilización del mercado con una mínima intervención del Estado. Por eso, llama la atención que los defensores de la gran minería digan que este Estado peruano está en capacidad de fiscalizar y vigilar a las corporaciones transnacionales, haciendo cumplir las regulaciones y la normativa vigente, a fin de que se garantice un desarrollo sustentable y sostenido en las áreas donde se establezcan.

El decenio de Fujimori (1990-2000) que según sus apologistas es el “Decenio de la Minería”, sólo ha servido para poner en evidencia que el crecimiento de la riqueza, solamente es para los mineros, más no para las poblaciones de su área de influencia. Por el contrario: éstas siguen sumergidas en la pobreza, agravada por una contaminación ambiental galopante, como muy bien ha quedado demostrado con relación a la ciudad minera de La Oroya (quinto lugar en el ranking mundial de la contaminación ambiental) que no solo tiene, quizá los mas grandes vertederos tóxicos del país sino que, por añadidura, su población, sobre todo la infantil, está seriamente afectada en su salud.

Estos son los hechos concretos producidos por la actividad minera en el país. Y si la población ahora esta tomando conciencia de las consecuencias de esta actividad no es porque las onegés, la iglesia, los dirigentes comunales o las autoridades ediles la estén alienando ni poniéndolas en contra de las inversiones en este rubro (la alienación siempre ha sido potestad del Estado a través de sus instrumentos coactivos) sino, porque se dan cuenta, cual sería el camino a seguir si es que éstas se introducen en sus territorios sin mecanismo efectivos de control y protección, tanto para sus actividades productivas como para la preservación del medio ambiente.

Entonces, pues, no se trata de que las grandes mineras inviertan en campañas de promoción de las “bondades” de su actividad (y así balancear la supuesta “guerra de ideas” a su favor) sino de que inviertan en la construcción de plantas de tratamiento de residuos tóxicos; en los equipos de control del aire, ruido, gases, aguas, suelos, etc. etc. Pero, además, que el Estado propicie la participación de la población organizada en la planificación de esa “sustentabilidad” del desarrollo. Y para ello es necesario que exista vocación de diálogo, entre todos los actores sociales, comprometidos con un auténtico desarrollo minero, sin comillas.